Una sola persona: Tú. Nadie más. Ni el vecino, ni el cura, ni tu pareja, ni el político de turno, ni tus hijos, ni tus padres, ni tu terapeuta, ni tu médico, ni tu coach, ni la dieta. Solo tú mismo (a). Son tres problemas básicos El primer problema es que estamos esperando a que …
Sigue leyendo ¿Cuánta gente se necesita para cambiar el mundo?