Día 7: Deja de estarte comparando

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Adapto lo siguiente: Alguien se graduó a los 22 y consiguió trabajo a los 27; alguien se graduó a los 27 y ya tenía trabajo; alguien a esa edad ni siquiera había podido estudiar.

Hay alguien que sigue soltero y tiene un hijo, hay quienes están casados y llevan años buscando poder tener un hijo; hay quienes ni siquiera buscaban un hijo y ahora son padres. Sigue leyendo

Día 6: Olvídate del cuento de hadas de la felicidad

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Ahora por decirte esto no te vas a volver un “infeliz” solo por experimentar la contra–idea. ¡No! Además de que tienes esa cierta propensión a la infelicidad y al desasosiego. Más que nada, creo que lo importante es que nos hagamos muchas preguntas y que nos aseguremos de que queden claras unas cuestiones clave: Sigue leyendo

Día 3: Cambia y si no hay cambios cámbialo todo y cambia

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Hemos hablado mucho del hastío y de la aburrición ¿Todavía no sabes qué es lo que te aburre en el fondo? Ah, se me olvidaba que nos sabes qué es el fondo porque todavía no lo has tocado. No sabes qué es “tocar fondo”. Ya quisiéramos tocar fondo de nuevo, pero esa es una cuestión que ocurre pocas veces en la vida. Es una bendición escasa. Sigue leyendo

Día 2: Equivócate o busca todos los desenlaces posibles

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El premio siempre fue acertar. Pero nada nos ha enseñado tanto hasta ahora como todas las equivocaciones que cometimos ¿No te pasa lo mismo? Incluso los triunfos o los aciertos se construyeron sobre las cenizas de muchos fracasos y errores, así que la celebración tenía su deuda también… no nos vengamos a hacer los santos aquí. Sigue leyendo

La triste obligación de tener que ser feliz

La filosofía del “be happy” frivoliza la felicidad, presionándonos para serlo y exigiendo que documentemos y compartamos nuestros momentos felices. La persecución de la felicidad es tal vez el mayor cliché cultural que nos acecha: las imágenes de sonrisas desbordadas que deambulan en las redes sociales, los grandes hits musicales diseñados para celebrarla, los épicos […]

a través de La triste obligación de tener que ser feliz — La Brújula del cuidador

Principio del vacío (Sobre el posponer todo…)

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Usted tiene el hábito de juntar objetos inútiles en este momento, creyendo que un día (no sabe cuándo) podrá precisar de ellos.

Usted tiene el hábito de juntar dinero sólo para no gastarlo, pues piensa que en el futuro podrá hacer falta.

Usted tiene hábito de guardar ropa, zapatos, muebles, utensilios domésticos y otras cosas del hogar que ya no usa hace bastante tiempo.

Usted tiene el hábito de guardar resentimientos, tristezas, miedos, entre otras más.

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Ya casi no queda con quien conversar

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Ya casi no queda con quién poder respirar, inspirar, mirarse a los ojos y hacerse preguntas sobre la vida. Hay mucho con quién hablar, hay mucho tema para compartir, pero ya no queda con quien conversar. Esa sensación la experimento todo el tiempo. Ya no hay con quién sentarse, de verdad sentarse, a conversar sobre la vida.

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