¿Y por qué no?: Premios Blogosfera 2017

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Nada, la cosa es tan simple como decidirse a participar en los Premios Blogosfera 2017. Hay mucho para ganar y absolutamente nada qué perder, así que para adelante…

Espero contar con el apoyo de todos los desquiciados que siguen este blog… las cosas no pueden estar tan mal, algo de bueno debe tener Mantenlo Simple y vamos a ver si nos hacemos al premio.

Si ganamos, celebraré con todos los que quieran una saludable hamburgesa llena de salsas, papas fritas y una nutritiva Coca Cola, en honor al colesterol, los triglicéridos y el azúcar.

 

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1000

Mantenlo Simple llega a sus primeros mil seguidores. En la tradición judeo-cristiana, el número 1000 tiene una rica simbología. Antiguamente era el número más alto; era complicado llegar a contar algo tangible que siquiera se acercara a ese número, por lo tanto era un ejemplo de multitud, una representación de lo innumerable, de lo indefinido. Hay varios ejemplos de textos bíblicos que hacen referencia al número 1000 como señal de infinitud (2 Pe. 3:8 – Sal 105:8  – Dt. 7:9 – 1 Sam. 21:11 – Apo. 20:2 – Apo. 20:4,6). Leer más »

Mis libros

Buda zen (China), monje zen (Kyoto – Japón), Buda de la Tormenta (Tailandia)

Ayer fue un día dedicado a ordenar y limpiar mis libros. Son mi pequeño tesoro y los tenía abandonados. Cuando digo “mis” libros me refiero a ellos como una parte de mi vida. Sí, ya sé que he dicho mil cosas sobre la efímera idea de la propiedad, sobre la “identificación” con las cosas y todo lo demás, pero son libros y no por eso dejan de ser mágicos, especiales.Leer más »

La “crítica constructiva” es como perfumar estiércol

A veces se me hace que eso de la tal “crítica constructiva” es una mentirilla como la de las botellas de plástico con menos plástico y las balas de plomo con menos plomo. La botella de plástico sigue teniendo plástico y la bala sigue siendo bala. La una contamina a más no poder y la otra sirve para asesinar. Decir que una crítica es constructiva es como perfumar estiércol.Leer más »

Como no tienen vida propia…

Sí, es esa gente que habla de todo mundo y de cuanta tontería ven por ahí. De ellos está lleno el mundo. Es esa gente que habla de sí misma cada que puede, que no escucha porque está pendiente de pensar qué replicar sobre lo que “a ellos les pasa…”. Son imposibles para conversar, son abundantes y son tenencia. Su síntoma más común es que pasan mucho tiempo hablando de todo el mundo, de si hacen o no hacen, de si vienen o van, de si están o si se quedan.Leer más »

La maestra y el corcho

Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrido observó algo que le llamó poderosamente la atención; una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico. Decidió presentarse:

– Permiso, soy el inspector de turno… ¿Algún problema?

– Estoy abrumada señor, no sé que hacer con estos chicos… No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles…Leer más »