Designated Survivor: 10 lecciones sobre confianza y simplicidad

Empecé a ver esta serie por recomendación de una buena amiga. Fue en una conversación casual en un aeropuerto donde me dijo: “Si te gusta ‘House of Cards’ ésta también te va a impresionar: ‘Designated Survivor’”. La verdad no podía creerlo: ¿Puede haber algo más apasionante que el genio psicópata de Frank Underwood? Cuando me vi el primer capítulo me senté con la displicente actitud de: “Bueno, veamos qué tienes, impresióname…”, y hasta que no llegó la explosión del capitolio y todo lo demás, no empecé a darme cuenta de las lecciones que te puede dar esta serie

Más allá del mero entretenimiento, creo que si vamos a pasar horas con el trasero pegado al sofá, deberíamos asegurarnos de que nos deja algo de valor para la vida. Esta serie, por ahora, me deja diez lecciones que quiero compartir:

  1. Nunca subestimes el poder de las circunstancias: Piensa en esto como una rueda pegajosa que conforme avanza se le adhieren más y más cosas. ¿Se te hace conocido? ¿Te ha pasado? Parte de esas cosas son: el ambiente, la gente, los lugares, momentos, ideas, creencias, miedos, obsesiones, planes (abiertos u ocultos), intereses, etc.
  2. Revisa siempre tu noción de confianza: ¿Qué es confiar? Es una noción compleja, por más que la definamos y digamos que es esto o lo otro, termina siendo una idea tan abstracta y compleja, como poderosa. Piensa en quién confías ¿Por qué lo haces? Confías en alguien porque tienes un alto margen de certeza de que no te saldrá con “sorpresas”. Confiar no deja de tener ese margen de “no sé qué, no sé dónde…”, nos cuesta definirlo, confiamos o no confiamos, es una parte de nosotros que está más allá de la razón y las palabras.
  3. La gente más importante de tu vida es aquella en la que confías: Haz el ejercicio de pensar en quién confías ¿Por qué confías en estas personas? ¿Notas algún patrón? Ahora bien, también verás que quizás es la gente con la que más compartes la que está más cerca de ti. La confianza es un círculo virtuoso, mientras más la percibes, más la pruebas y más te convences de ella.
  4. Siempre hay tres (o más) versiones sobre la misma realidad: Sí, está tu versión, mi versión, la nuestra y la de alguien más a quién todavía no le hemos preguntado. Es fácil creer lo primero que oímos, pero más difícil es formarnos un juicio frente a varias versiones encontradas. Al final ¿Cuál es la verdad? Ahí es donde se complican las cosas ¿En quién o en qué confiar? Nos queda solo confiar en nosotros mismos para salir del embudo; es una nueva versión de la confianza que casi nunca experimentamos.
  5. Nada es tan fácil como luce: Cada que nos encontremos juzgando algo como “sencillo o complicado” dependerá más de nosotros mismos que de las circunstancias. A final es nuestra capacidad la que determinará si lo que ocurre nos desborda o no, pero per sé, nada es sencillo o complicado más allá de nuestra capacidad de abordaje.
  6. El giro, el giro, el giro… búscalo siempre: Tendemos comunmente a pensar en línea recta, con la estrechez de que si hago A pasará luego B y luego C, etc. Pero ¿Qué tal si le damos un giro distinto a las cosas? ¿Qué tal si lanzamos la bola que nadie se espera y pasamos de la A hasta H de una vez…?
  7. Gobernar es el arte de tomar decisiones difíciles: Por eso es que nos cuesta gobernar hasta nuestra propia vida. Muchas veces lo más cómodo es soltar las decisiones a ver si se resuelven solas o si alguien más lo hacen, pero gobernar es tomar el control y hacerse cargo. Gobernar es actuar ya, sin posponer nada porque cada demora enredará más el problema. ¿Qué es lo que estás dejando de gobernar hoy día?
  8. La confianza hace todo más sencillo: Parece obvio, pero si lo piensas con calma, la sencillez en gran medida empieza por la simplicidad que nos rodea y esa sencillez nos ayuda a confiar en un mundo sin sorpresas, enredos ocultos o desbalances en el camino. ¿Quieres experimentar la paz de la confianza? Elimina las complicaciones y los enredos.
  9. La desconfianza nos empuja a complicar: Esta es la contraparte de la anterior. Cuando desconfiamos tenemos que ponerle más controles, vigilancia y pasos adicionales a las cosas para asegurarnos de que no “saltará la liebre en el camino”, pero cada cosa que añadimos lo único que hace es complicar más la fluidez y sencillez del proceso. ¿Qué estás complicando hoy día?
  10. La verdad y la razón son relativas: ¿Desde dónde te paras a ver algo? Desde ese lugar es cierto o es falso, desde el lugar del observador que somos. Alguien dice: ¡Tonto, pero el cielo es azul…! No, el cielo lo ves del color que lo ves, dependiendo de la altura a la que lo estés viendo. Todo es relativo.

Nota final: Has notado que no hablé más de la serie. Si tienes forma de verla te la recomiendo y sobre todo, hazte tus propias ideas de todo lo que te enseña.

 

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