La diferencia entre ser feliz y estar cómodo

la llegada de este señor es la mejor razón para actuar
La principal razón del cambio

Y la fe de estar haciendo lo correcto…

Voy a contarte de qué se trata y si estás atascado en una decisión importante tal vez lo que viene a continuación te pueda servir de inspiración. Estoy en medio de un cambio bastante radical, sobre todo en las circunstancias que lo rodean: he decido mudarme de ciudad; me voy de Bogotá y regreso a mi ciudad de origen: Medellín. Decidir volver hoy es tan radical como lo fue decidir irme hace más de ocho años…

Parece una idea  “contra–intuitiva”

“Contra–intuitivo” es algo que parece ir en contra de la lógica natural, algo que contradice la razón y el sentido común. Mi decisión definitivamente parece ir en esa vía.  Actualmente tengo el trabajo que medio mundo se soñaría, en una estupenda organización, con un excelente jefe, un maravilloso equipo a cargo (altamente competente y comprometido)  y unos clientes internos que siempre están ávidos de colaborar con cualquier iniciativa que mejore las cosas.

No obstante, toda la historia anterior es lo único que nos ata a mi esposa a mí a vivir en Bogotá. En realidad ya no hay nada más que nos interese en este pedazo de tierra. Ningún vínculo profundo aparte de mi trabajo y algunos buenos amigos que tenemos acá.

¿Finalmente qué es ser feliz?

He descubierto que la felicidad es coherencia, es tener mi mente, mi corazón y mi voluntad alineadas alrededor de un propósito, es encontrar sentido y pasión en lo que estoy haciendo, es ser dueño de mi destino y de mis decisiones, es vivir la vida que he decidido vivir… es sentirme vivo, abrir los ojos y darme cuenta de que no–soy un sobreviviente.

En el mundo en el que vivo, es absolutamente complejo hablar de felicidad sin meter “dinero” de por medio. Si construyes una noción de felicidad sin tintes financieros suenas como un “hippie” o como un “idealista” que “lucha en vano contra el sistema”. I’m a hippie.

¿Por qué ser feliz es diferente a estar cómodo?

zona-confortLa comodidad no es “mala” en sí, simplemente es un estado en el que ya nos quedamos quietos y aceptamos morir así. Es sencillamente una elección. En mi caso quedarme quieto no es mi estilo.

Estar cómodo no implica necesariamente ser feliz; si te pones a pensar, muchas veces terminas sacrificando grandes dosis de felicidad por cuidar tu miligramo de comodidad: te aguantas algo desagradable, convives con quien no quieres, permites cosas inadmisibles o simplemente te adaptas a una vida miserable solo por no perder el pedacito de comodidad que crees que tienes. Todo por no encarar tus demonios y abrirte a la incertidumbre.

La comodidad es lo normal, es lo que naturalmente tendemos hacer, pero la felicidad puede ser difícil y compleja por la incertidumbre, el trabajo y la pasión que implica. Nos han enseñado que la felicidad es “algo” a lo que se “llega”, como el tesoro del duende al final del arcoíris, pero ¿Es esa la felicidad de quién? ¿Y qué tal si nunca llegamos? Posiblemente nos hayamos perdido de haber caminado el camino y de ver qué nos mostraba.

Cuando genuinamente comprendemos qué es lo que nos hace felices ya no tenemos excusa: o nos seguimos haciendo los de la vista gorda o nos hacemos cargo de “trabajar” en pro de nuestra felicidad, sin salir a comprarla en el minimercado más cercano.

Adicional a esto, cuando te respondes con calma la pregunta: ¿Y qué es lo peor que puede pasar…? Y definitivamente la respuesta es que lo peor es quedarse y no decidirse a luchar por lo que nos hace más felices, pues ahí no hay más en que pensar. Solo queda actuar.

He aprendido mucho de la gente que me rodea

Hay básicamente dos estilos de personas a mi alrededor y simplemente voy a describirles según su reacción.  Un grupo de personas, cuando escucha la noticia, lo primero que preguntan es: ¿Y ya tienes trabajo allá? ¿Cómo van hacer? En principio yo mismo estaba en ese grupo, debo admitirlo. Esta gente siempre suena como pre–ocupada. El problema ni siquiera es de ellos y su primera inquietud es preguntar si ya tenemos un trabajo y cómo nos vamos a sostener. Esto habla mucho de sus miedos, de sus inseguridades y en última instancia de para qué creen que viven: para trabajar.

El otro grupo, que es bastante escaso y sui generis es el grupo que pregunta: ¿Qué ayuda necesitan? ¿Cómo te sientes? ¡Qué bueno por ustedes, me alegra que se hayan atrevido a tomar esa decisión y actuar de acuerdo a lo que querían! ¡Ánimo, tengan fe, mucha fuerza que seguro se les van abrir muchas puertas, tal vez no sea fácil pero vale la pena el reto que están asumiendo! ¡Es bueno para ustedes y para el bebé, eso habla bien de ustedes…!

Menos mal que después de haber pasado por la “noche oscura del alma” yo ya me uní a este grupo… ¡Y oh sorpresa, todo empezó a fluir! Creo que no hay necesidad de explicar más. Cuestión de actitudes y entendimientos. Lo más curioso es que el segundo grupo es el que tiende a ser más próspero y feliz en sus propias vidas ¿Coincidencia? No creo.

“Escucho a la gente que tiene la razón, pero sigo a la que tiene los resultados” (D. Trump)

¡Ah! Lo olvidaba: para los pre–ocupados vale aclararles que: tenemos agallas, ideas, voluntad y cerebro… Duerman tranquilos.

¿Por qué vale la pena?

El mayor motivo que finalmente precipitó todo es un pequeñin que viene en camino. Para la fecha en que se publica esta entrada ya ronda los seis meses y medio de gestación. Alguna vez me puse a pensar en las historias que me gustaría contarle a él en el futuro y me parecería aterrador decirle que: “Tu mamá y yo dejamos de hacer lo que queríamos porque yo temía perder mi empleo” ¡Qué tremendo mensaje de miedo y escasez! Quiero tener a mi hijo lejos de esa idea de conformismo y derrota: por estar cómodos dejamos de hacer lo que nos inspiraba… teníamos mucho miedo de arriesgarnos.

No sabemos cómo nos irá con esta decisión, no sabemos nada más allá de que en alguna fecha cercana habrá que hacer la mudanza y que nuestras pocas cosas habrá que ordenarlas para que aguanten un viaje de casi 470 Km; sabemos que en la nueva residencia hay que instalar tres juegos de cortinas y un mueble para la cocina; tenemos cierta certeza de que en marzo nacerá el bebé. Pasado todo esto… lo que sigue para adelante es la más absoluta incertidumbre.

Por qué creo que no estoy loco

La distancia entre los sueños y la realidad se llama acción. Si quiero que ocurra algo debo actuar para que se manifieste y efectivamente ya lo estoy haciendo. Como lo he dicho, lo mejor de este proceso es el camino, lo que nos va mostrando, el reto que representa, las decisiones que implica, los riesgos, las apuestas, los costos. Puras mariposas en el estómago y respiración contenida como hace tiempo no las sentía, pura inspiración.

Una buena amiga me preguntó por qué me iba. Parte de mi respuesta fue: para ver de qué estoy hecho. Es posible que consiga un trabajo en pocos días… no sé haciendo qué ni en dónde… o puede que no consiga ninguno; puede que inicie un emprendimiento y que fracase… y luego empiece otro, puede que ese mismo emprendimiento al cabo de unos años se convierta en un imperio multimillonario que luego sea comprado por una multinacional; puede que vuelva a ser voluntario en una obra social; puede que al cabo de un tiempo decidamos irnos a vivir a otra parte, incluso a otro país; puede también que cambie de idea y compre una finca, críe conejos y cultive peces, frutas y hortalizas… puede que siga siendo profesor en alguna universidad e incube muchas ideas locas en mucha gente…

La verdad no tengo la más mínima idea de qué viene para mí y para nosotros como familia, lo único que tengo claro es que lo mejor de todo esto es recorrer el camino y ver todo lo que nos muestra, aprender de tantas cosas que si siguiera en la transparencia de esta vida clara y bien hecha no tendría otra forma de conocer.

 

La lección final: si tienes decisiones importantes que tomar, toma la que te haga feliz y no la que te haga estar cómodo. Lo demás es un desperdicio de energía.

 

 

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13 comentarios en “La diferencia entre ser feliz y estar cómodo

  1. Magnifica historia, y es excelente leer este articulo. Hay que seguir nuestro corazon, solo hay esta el verdadero exito, seguramente no sera facil, pero es la unica ruta.

  2. Enhorabuena. Lo primero por el bebé que viene en camino. Lo segundo por ser como eres y por contarlo. No te puedes imaginar lo que puede llegar a ayudar leer algo como esto en un momento clave.
    Saludos

  3. Te leo y me siento tan orgullosa!!!!!! Yo espero tener claro de qué grupo hago parte y también sé que solo cosas buenas vienen en este nuevo camino (la primera de muchas en marzo!!!!). Así que ya sabes que acá estamos, que cuentas con nosotros y que pa las que sea!!!!! Un abrazo gigante.

  4. En estos tiempos la ley a seguir se llama intuición; no obstante, hay que tener una gran dosis de audacia para tomar la decisión que han tomado y es lógico que la gran mayoría de las personas no la comprenda.

    El pequeño vendrá con panes multiplicados bajo el brazo, el Universo ayuda a los que son fieles a sí mismos. El 2015 los encontrará muy felices, sin duda.

    Un saludo afectuoso desde Argentina.

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