El riesgo de quedarse con una sola explicacion

Pescador2

Un viejo pescador, después de pescar en un mismo lago durante casi veinte años, aseguraba que allí el pez más pequeño era de tan solo 50 cm. A él acudían todos los jóvenes que se iniciaban en el arte de la pesca artesanal y efectivamente todos corroboraban lo enseñado por el pescador, al punto que daban por hecho que era así.

Un día llegó un joven de otra comarca y, después de escuchar las recomendaciones del maestro, cuestionó sus enseñanzas.

Todos se rieron de él, lo ridiculizaron, lo tildaron de arrogante y petulante por desconocer el valor de la experiencia acumulada durante años por el maestro pescador.

Al día siguiente, sin embargo, el joven llegó con peces de 30 cm. En principio nadie le creyó y lo acusaban de mentiroso, pero pronto tuvieron que rendirse ante el poder de le evidencia “contraria” pues era materialmente imposible obtener peces frescos en otro lugar, dado que el lago más cercano quedaba a varias semanas de camino.

Entonces fue ahí que le pidieron que les explicara cómo había hecho:

“¡Muy simple!” –les dijo–, y alzó en un brazo las redes del maestro pescador y en el otro brazo las propias para demostrar que:

Poseían agujeros de diferentes tamaños.

Anuncios

Tus comentarios le dan vida al sitio:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.