El agravio de ser racional

star-trek-2009-spock-and-kirk1

Por qué  ser racional no es una enfermedad ni una especie de defecto

Algunos parecemos racionales a los ojos de otros. En algunas charlas informales, esta característica tiende a ser calificada como una especie de defecto que hay que corregir. Esta entrada será para aquellos que todavía creemos que parte de la cura a los males de esta Tierra  pasa por el hecho de sanar la razón y recuperarla en su valioso equilibrio. Si eres racional o vives al lado de una persona que lo es, creo que lo que viene a continuación te va a interesar.

El “agravio” de ser “racional”

“Ay no, es que tú eres muy racional”. Hace años perdí la cuenta de las veces que escuché este comentario. Todavía, en la mayoría de los casos, sigo sin entender si era un agravio o un alago. El tema es que al final ser racional parece como alguna clase de “cuestión incómoda” para la otra persona. He llegado al punto de recibir algunas sugerencias sueltas del estilo “no deberías ser tan racional”, o “no le pongas tanta cabeza a la cosa”, o “no lo pienses tanto y simplemente hazlo”.

En todo caso, luego de milenios de evolución como especie y de habernos ganado nuestro lugar bajo el Sol con tesón, creatividad e ingenio, ahora resulta que ser racional es un defecto a la misma altura de ser desordenado, impaciente, malgeniado o cosas por el estilo.

¿Qué podría ser lo contrario?

Cuando escucho comentarios de esos, incluso algunos que rozan con la impertinencia, me pongo a pensar qué podría ser alguien que no sea racional. Lo primero que se me ocurre es algún cavernícola que se asusta por un trueno o que luego evoluciona en alguien que adora a una cabra como su dios. Esto es natural, pero digamos que a estas alturas del camino ya hemos avanzado lo suficiente como para entender las sutiles, esenciales y sencillas diferencias de muchas cosas.

Parece que muchos no se dan cuenta de que estamos en una era endeble y absolutamente necesitada de mentes apagadas e ingenuas que crean con facilidad en muchas cosas. Esto es necesario para consumir sin control y para mantenernos distraídos. Pareciera que ahora la medida de lo bueno es precisamente perder la perspectiva de todo. Si solo te atreves a poner las cosas en claro ya entras en la zona del defecto de la “racionalidad”, empiezas a ser peligrosamente distinto e incluso hasta incomprensible. No se te haga raro que te llamen “nerd”.

Por qué nos hace falta más razón

Me gusta hablar con ejemplos y en Colombia sí que abundan (los ejemplos son extrapolables a muchos otros lugares del mundo): Un sencillo viaje de 250 Km puede tardarse cinco o seis horas aproximadamente.  ¿Y por qué? Porque cuando en el mundo entero se construyen túneles y viaductos, es decir, líneas rectas, aquí se construyen complicadas carreteras serpenteantes, que en vez de atravesar por dentro nuestras enormes cordilleras, más bien las trepan y luego las vuelven a bajar.  Euclides se debe estar revolcando en su tumba. Es una absoluta locura.

El transporte en general es un buen ejemplo de lo irracional que somos en esta patria: la mayoría se hace en camiones y buses. Colombia prácticamente desmanteló su red ferroviaria y casi que no transporta nada por sus ríos.

La bicicleta es otro estupendo ejemplo: en algunas ciudades de Colombia se promueve su uso; Bogotá, por ejemplo, se precia de tener una de las mejores redes de vías exclusivas para bicicletas a nivel mundial, pero su uso es mínimo.  ¿Por qué? Tengo varias teorías: en nuestra cultura, la bicicleta es “algo para hacer deporte”, no necesariamente un medio de transporte. La cultura colombiana es bastante clasista y excluyente; aquí somos bastante esclavos del qué dirán, de las apariencias, del estatus y de la opinión ajena (cosa que de por sí es extremadamente irracional); si te transportas en bicicleta transmites un cierto aire de “pobreza”.

Nunca nadie te lo dirá de frente, pero los que nos movemos en bicicleta sabemos de qué hablamos. Adicional a esto está la inseguridad, el irrespeto al ciclista y al peatón, la falta de señalización, etcétera. Nuestra movilidad se va al traste, nuestro aire se hace irrespirable, pero en el fondo de todo el gran problema empieza por la forma como entendemos la vida. Quien anda en automóvil se siente con un derecho superior sobre el resto de la humanidad. Otra absoluta locura.

Por qué necesitamos más gente despierta

Soy de los que cree que la razón, bien usada, es la base fundamental para eliminar el caos que estamos creando con nuestro estilo de vida irracional. Compramos infinidad de cosas que no necesitamos, cada vez tergiversamos más el concepto de entretenimiento, el de relación, el de amistad, el de comunicación y en general el concepto de vivir.

Aquí no se trata de que haya que llegar a una explicación correcta, afilada o precisa, sino simplemente vivir con criterio, vivir sensatamente, saber por qué pasan las cosas, e incluso aceptar que no siempre se sabe por qué, comprendiendo la realidad de que tampoco podemos saberlo todo y que no por eso debemos empezar a crearnos la primera explicación que se nos ocurra.

Este es un mundo que se hunde cada vez más en la irracionalidad. ¿No lo crees? Piensa en todos los desequilibrios y contradicciones que hay a tu alrededor y lo entenderás. La razón bien empleada crea simplicidad. Cada vez que percibo un trámite de más, un control innecesario, un paso que no había que dar, un requisito absurdo, una solución inoficiosa, un explicación floja y, sobre todo, un problema que se agranda y agranda y no se soluciona, veo la irracionalidad caminando y veo a mucha de esa gente que ve en la “racionalidad” una clase de defecto.

Psicorrígido

Tengo una buena amiga que con frecuencia me llamaba psicorrígido.  Hace un tiempo dejó de hacerlo porque un día le pregunté si sabía qué era eso… naturalmente no me supo responder. La psicorrigidez no clasifica como trastorno propiamente, pero sí es un rasgo de personalidad bastante extremo que bloquea la capacidad natural de las personas para pensar alternativamente y buscar soluciones diversas a un problema. La psicorrigidez es un desequilibrio del pensamiento racional.

En alguna parte me encontré esta idea que me sonó bastante: psicorrígido es la forma como el indeciso nombra a quien tiene un plan. Tal vez ese sea el problema de quienes desdeñan del “ser racional”: vivir sin pensar es muy cómodo; no te confronta con tus miedos ni con tus propias limitaciones; siempre te da pie para culpar a las circunstancias, al destino y a cuanta cosa externa que no controlas para no sentir el peso de darte cuenta de que no hiciste lo que te correspondía. Responsabilizarte de las cosas arranca en el momento mismo en el que tienes que pensar en ellas, encararlas y hacerte cargo de lo que sigue hacia delante.

La razón en equilibrio crea simplicidad: Spock y Kirk

Una parte esencial del pensamiento simple es encontrar el equilibrio. Quienes hemos visto la película “Viaje a las Estrellas” (Star Trek) hemos presenciado el profundo significado de la relación entre el capitán James T. Kirk y el primer oficial Spock.

Si eres algún “emocional” indignado y piensas que “¡Efectivamente esta entrada de blog la escribió algún “racional” para justificarse!” te voy a explicar por qué nos necesitamos mutuamente. Spock representa la razón pura llevada al extremo, el análisis y el escrutinio desapasionado de la realidad. Kirk representa el actuar sobre impulsos, el riesgo y la aventura. La nave Enterprise  no llegaría a ninguna parte ni exploraría nada sin el balance de estas dos personalidades.

Sin alguien que corra el riesgo y sin alguien que lo sopese no habrá viaje con retorno, no habrá misión. Es fascinante ver esta película en las escenas cuando las cosas se complican: ambos ceden un poco y por ejemplo Spock corre riesgos que de otra forma no tomaría; Kirk, en cambio, se contiene y guarda la calma porque sabe que si da un paso en falso pone en riesgo todo.

La vida es ese equilibrio. Finalmente el tema y el predicamento, antes de terminar, es que como individuos y como sociedad le estamos dando un valor desmedido a la personalidad de James Kirk a costa de la de Spock. El saborcito lo encontramos en las dos tensiones de ambos extremos de la cuerda de la realidad. En lo que se puede y no se puede ¿Cuál fue la última cosa irracional que hiciste? ¿Cuál fue la última fiesta que la razón te aguó?

 

 

Anuncios

6 comentarios en “El agravio de ser racional

  1. Lectura perfecta para un día como hoy en el que fui completamente irracional, en un espacio donde siempre me he considerado frío y calculador, pero ¿qué sería se la vida si a veces no tomamos riesgos?…

  2. Muy buen post.
    Por mi parte, me gustaría comentar algo que he aprendido. Soy mucho más racional que emocional, pero he aprendido la necesidad de llegar a un equilibrio, porque racionalizarlo todo y no dejar fluir las emociones ya os digo yo que no es demasiado bueno. Igual que no creo que sea bueno vivir sólo en base a las emociones y no poner un poco de cabeza a lo que haces. No hace demasiado escribí algo sobre el tema, y lo mejor no es lo que escribí yo, si no algún comentario que me hicieron: http://milcosasquecontar.wordpress.com/2014/05/16/be-water-my-friend/
    Lo dicho, y siguiendo con Star Treck, la cuestión es llegar a ser híbrido entre Spock y Kirk

    Un saludo

    • De acuerdo contigo. me pareció muy potente tu metáfora del río, sobre todo cuando se contiene y se desborda. Eso sin duda es lo que pasa cuando nos contenemos emocionalmente. Sin duda, un tremendo enredo. Gracias por tu comentario. Un abrazo desde aquí.

  3. Enhorabuena, muy buen artículo. Contrariamente a los presupuestos filosóficos, la razón es algo que utilizamos muy escasamente, suelen ser los sentimientos los rectores de nuestras acciones. Y sin quitar importancia a los sentimientos, hay que dejar cada cosa en su sitio, y bien están los sentimientos para las relaciones personales, pero para tomar decisiones sobre proyectos, formas de vida o entendimiento, la razón debe ser nuestra guía. Pero para ello hay que enseñar a razonar, a indagar y a tener criterios propios, cosa que está en desuso y de la que nadie se preocupa, ni siquiera en la enseñanza, pues se enseña sin ningún espíritu critico, simplemente se aprende lo que otros han dicho sin pretender ponerlo ene solfa.
    Un saludo.

Tus comentarios le dan vida al sitio:

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.