Me dejó en visto

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Antes por lo menos nos veíamos la cara y podría mediar una reacción, pero ya ni eso. Nos dejamos en “visto” y ya no hay opción de nada más. ¿Qué pensar o qué suponer?Leer más »

Olor a libro

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El gozo es poderoso y también personal. Hay gente que goza comprando ropa, accesorios, perfumes, licores y esa clase de cosas. No obstante, también quedamos al margen los que gozamos comprando libros. Somos bastante escasos y raros.

Hace poco, en un curso que estaba haciendo, dos compañeras me cuestionaron con vehemencia porque dije en voz alta que me encantaba comprar libros y que no se los prestaba a nadie porque «los libros no perdonan ser compartidos con quien no lo merece». Lo menos que me dijeron fue: “egoísta…”, que para qué compraba libros…, que para qué tener libros parqueados en la casa… y un largo etcétera…Leer más »

Completos extraños

Ya no sabemos con quién estamos y, al no saberlo, tampoco sabemos quiénes somos. Nos han dicho que seamos auténticos y todo eso, pero la forma de saber quién soy es sabiendo también quién no–soy. Tenemos un sentido de identidad en tanto somos capaces de establecer alguna forma de comparación o algo que sirva de modo de contraste…. ¿Quién esa gente que está a tu alrededor y que te sirve para eso? ¿Cuánta de esa gente sigue siendo la misma? Y si han cambiado ¿De qué forma lo han hecho?Leer más »

Del amor a Nokia y otras lecciones

He decir que mi primer móvil fue un Nokia 5125. Eran los comienzos del año 2001 y me lo regaló mi hermana. Exactamente diecisiete años después sigo guardando una mezcla de cariño, admiración y nostalgia por este aparato que me acompañó durante unos asombrosos tres años hasta que ya por cuenta propia me embarqué en un Sony Ericsson que también me duró otro tiempo.

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