Simplicidad irritante (y 5): Leyes kármicas de las presentaciones con diapositivas

Por más planes que hagas, en algo fallarás…

1. Durante la presentación definitiva (versión 28.0) te darás cuenta de que la presentación original (versión 2.0) era la adecuada. (Nota: ya perdí la cuenta de cuántas veces me ha ocurrido esto)

2. Cuanto más te hayas preparado, menos seguro estarás de qué es lo que te preguntarán y el 80% de las preguntas se relacionarán con aquello que no dominas o no preparaste. (Nota: la respuesta justo está en la diapositva que va oculta y que no presentaste)

3. La noche antes de la presentación, tu jefe / tutor / líder de proyecto te pedirá cambiar la mitad de las diapositivas. (Nota: terminarás de hacerlo a la madrugada y dormirás solo dos horas antes de tener que levantarte para salir hacia el lugar donde ocurrirá la presentación)

4. Cuando repases tus apuntes antes de la presentación, te darás cuenta de que lo más importante no se entiende.

5. Tu jefe / tutor / líder de proyecto y demás «grupos de interés» darán por sentado que lo único que tienes que hacer es preparar la presentación.

7. Si tienes que usar material de apoyo para la presentación, se te olvidará llevarlo o no tendrás tiempo suficiente para usarlo. (Nota: alguna proporción del material de apoyo sufrirá daños durante el camino que impedirán su uso)

8. Si te vas a apoyar en un vídeo de Youtube, la conexión a internet fallará, el vídeo nunca cargará y, si lo hace, saldrán todos los anuncios que nunca viste cuando lo estabas explorando previo a la presentación (Corolario: si el vídeo está en otro idioma y en baja resolución, descubrirás una versión traducida y en calidad HD, 24 horas después de haber hecho la presentación)

9. La animación que configuraste para impresionar a tu audiencia se detendrá misteriosamente en medio de la presentación, te hará perder segundos valiosos, desesperará a tu audiencia o hará que se bloquee toda la presentación. (Nota: evita las animaciones y las transiciones tanto como puedas… salvo que ayuden en algo… que suele ser muy pocas veces)

10. El tamaño y el color del texto en tu diapositiva se verán perfectos en tu computadora, pero será completamente ilegible en el proyector.

11. El proyector o la conexión inalámbrica a la pantalla fallarán en el momento exacto en que comiences tu presentación. (Nota: la persona de soporte no aparecerá -si es que la hay- o llegará cuando termine tu tiempo para exponer)

12. «Regla del Windows maldito»: justo en la mitad de la presentación, Windows o tu antivirus estarán bajando e instalando una actualización gigantesca que bloqueará tu equipo y no te dejará continuar. (Nota: este es un testimonio basado en casos reales… «gracias» Avast Antivirus… «gracias» Windows 10).

13. Justo antes de la presentación, tu jefe / tutor / líder de proyecto te pedirá un cambio de último minuto en el contenido que desencadenará una cascada de cambios que desconfigurán todo de ahí en adelante (Corolario: si es una gráfica de «SmartArt» en Power Point, pronto se hará pedazos y será imposible mostrarla)

14. Regla del punto ciego: Cualquier error, por mínimo que sea, será notado y comentado por alguien en la audiencia. (Nota: Ni tu jefe / tutor / líder de proyecto, ni tus compas ni tú mismo (a), luego de las 49 revisiones previas lo habrán notado)

Si la presentación sale bien, felicitarán a su jefe / tutor / líder de proyecto, si sale mal, te mirarán y te tratarán como basura. Las diapositivas son una ayuda visual para que vayas llevando el tema, pero la presentación y el contenido eres tú. Aunque quizás dramático y exagerado, lo que acabas de leer se basa en muchos casos propios y otros que he visto, son cosas que ocurren y que te paralizan… En presentaciones, menos carga, es más simplicidad.

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